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La IA diseña chips más eficientes, pero son tan extraños que "ningún humano entiende"

Los ingenieros de Princeton puede que hayan abierto una caja de Pandora tecnológica: sus chips diseñados por IA tienen diseños más eficientes, pero nadie puede explicar exactamente por qué.Los microchips son el lenguaje fundamental del mundo digital moderno. Desde los smartphones, módems y radares de tráfico aéreo hasta los sistemas de telecomunicaciones, estos diminutos circuitos hacen posible el mundo digital en el que vivimos. Ahora, en un avance que desafía los límites tradicionales de la ingeniería, un equipo internacional de investigadores ha logrado algo extraordinario: han demostrado cómo la inteligencia artificial (IA) puede diseñar chips inalámbricos complejos en cuestión de horas, comprimiendo semanas de meticuloso trabajo humano en un parpadeo digital.

El resultado es fascinante y desconcertante a la vez, ya que estos nuevos diseños no solo superan en eficiencia a sus predecesores tradicionales, sino que ni siquiera sus creadores humanos entienden del todo cómo funcionan, creando lo que podría llegar a ser una paradoja única donde la eficiencia tecnológica trasciende los límites de nuestra capacidad de entendimiento.

Esta innovación, publicada en Nature Communications, podría transformar un sector valorado en 4.500 millones de dólares que, según las previsiones, se triplicará en los próximos seis años.

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Redes neuronales y diseño de chips 5G

En concreto, el equipo, liderado por el ingeniero eléctrico Kaushik Sengupta de la Universidad de Princeton, utilizó una red neuronal convolucional para desarrollar chips de ondas milimétricas, componentes críticos en tecnologías como los módems 5G. Lo más sorprendente del proceso no es solo su eficiencia, sino el enfoque radicalmente diferente que adoptó la IA: mientras los diseños humanos siguen patrones ordenados y comprensibles, las creaciones de la IA parecen caóticas y aleatorias.

"Los diseños clásicos juntan cuidadosamente estos circuitos y elementos electromagnéticos, pieza a pieza", explicó Sengupta en un comunicado de la Universidad de Princeton. "Al cambiar esas estructuras, incorporamos nuevas propiedades. Antes teníamos una forma finita de hacerlo, pero ahora las opciones son mucho mayores", agregó.

El método actual de diseño de chips es tedioso y depende de una combinación de experiencia humana, plantillas probadas y el método de ensayo y error. En contraste, el equipo empleó un enfoque de diseño inverso, donde la IA parte del resultado deseado y trabaja hacia atrás para determinar la mejor configuración. Este método no solo produjo diseños más eficientes, sino que también liberó al proceso de las limitaciones de las plantillas tradicionales.


Sin embargo, esta innovación presenta un dilema intrigante. Los diseños son tan complejos que los ingenieros humanos no pueden comprenderlos completamente. Como señaló Sengupta a Live Science, "los diseños parecen formados al azar. Los humanos no podemos entenderlos realmente". Esta falta de comprensión plantea preguntas sobre la capacidad de reparar o modificar estos chips en el futuro.

Las implicaciones van más allá de las meras ganancias en eficiencia. Esta investigación representa lo que Popular Mechanics identifica como una tensión significativa entre el avance tecnológico y la supervisión humana. Si bien la IA puede generar diseños en minutos que a los ingenieros humanos les llevaría años de formación concebir, también produce lo que los investigadores denominan "alucinaciones", diseños defectuosos que requieren corrección humana.

Por ello, Sengupta enfatiza que esta tecnología debe verse como una herramienta complementaria destinada a aumentar, no a reemplazar, a los diseñadores humanos. "No se trata de sustituir a los diseñadores humanos por herramientas. Se trata de mejorar la productividad", aseguró.

El futuro del diseño de circuitos

El potencial de esta tecnología es considerable. Los investigadores sugieren que estos hallazgos podrían extenderse a otras áreas del diseño de circuitos, permitiendo crear chips optimizados para diferentes objetivos, ya sea eficiencia energética, rendimiento o amplitud de frecuencia. Como aseguró Sengupta a Live Science, "esto es solo la punta del iceberg en cuanto a lo que el futuro depara a este campo".

Según reslta Popular Mechanics, el enfoque de Sengupta y su equipo es inusual por su transparencia. En lugar de patentar su investigación o encerrarla en el sector privado, han optado por publicar sus hallazgos en revistas de acceso abierto, permitiendo que otros investigadores los aprovechen para seguir desarrollando la tecnología.


Delgada línea entre entre creador y creación

Puede que dentro de unos años estemos rodeados de dispositivos creados por "mentes" que piensan de otro modo. Eso sí, tal vez también necesitemos a los humanos de siempre para saber qué hacer cuando aparezca el primer contratiempo.

"La mente humana se utiliza mejor para crear o inventar cosas nuevas, y el trabajo más mundano y utilitario puede descargarse en estas herramientas", reflexiona Sengupta, articulando una visión donde la creatividad humana y la eficiencia computacional podrían redefinir los límites de la innovación.

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Sin embargo, esta revolución en el diseño de chips plantea un dilema fundamental para nuestra era digital. ¿Cómo mantendremos y adaptaremos sistemas cuya arquitectura desafía la comprensión humana? La paradoja se materializa en cada dispositivo que llevamos con nosotros mientras la tecnología se vuelve simultáneamente más sofisticada y más opaca para sus creadores, recordándonos que nos podríamos estar adentrando en un territorio donde la línea entre creador y creación podría empezar a desdibujarse.

Editado por Felipe Espinosa Wang con información de Nature Communications, Universidad de Princeton, Live Science y Popular Mechanics.

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