El torero Mauricio Morett está por celebrar dos décadas de trayectoria en los ruedos; y en entrevista exclusiva, compartió sus vivencias, sus desafíos y lo que significa para él estar de regreso en una de las plazas más importantes de México: la Plaza México.
A lo largo de su carrera, Morett consolidó una profunda conexión con el toro y con la tradición taurina, un arte que marcó su vida tanto en lo profesional como en lo personal.

Un camino que nació desde la familia
Desde su niñez, la influencia de su familia charra fue clave para que Mauricio se acercara al mundo taurino; aunque inicialmente sus padres no estaban completamente convencidos de su decisión, el joven Morett no dejó que eso lo detuviera: “Me fui a vivir a la Plaza México porque mi familia no aceptaba mi sueño, pero para mí, esa plaza se convirtió en mi hogar”, confesó.
A pesar de las dificultades y sacrificios, Morett siguió adelante con su pasión por el toreo, “Es algo que me llena el alma. Toda mi vida ha sido por y para el toro”, agregó el torero, dejando claro que su vocación es más que una elección profesional: es una entrega total a su arte.
El nervio del ruedo y la magia de la conexión con el toro
Al ser cuestionado sobre si aún siente miedo antes de enfrentar al toro, Mauricio fue claro: “Siempre sientes miedo. Es algo natural. Cuando sales al ruedo, no sabes qué toro va a salir, y eso provoca incertidumbre”. Sin embargo, con el tiempo, esa emoción se transforma en adrenalina y concentración.
El torero explicó que, cuando existe una conexión profunda con el animal, el miedo se convierte en algo mucho más espiritual y mágico: “Cuando te fundes con el toro, creas magia. Eso es lo que hace que el público se emocione”, señaló.
Morett también destacó la importancia de tratar al toro con respeto y de torear para él, lo que permite que el animal dé lo mejor de sí en cada faena. “Si el toro siente que lo tratas bien, te va a dar más de lo que imaginas”, expresó.
Un regreso esperado y un futuro lleno de pasión
Después de un periodo de dificultades, Mauricio vivió uno de sus momentos más felices en 2019, cuando regresó a la Plaza México después de cinco años, “Fue una tarde mágica, fue mi resurgimiento”, recordó.
La faena de ese día, que incluyó momentos tanto difíciles como gloriosos, marcó su regreso al circuito taurino y le permitió recuperar su lugar entre los toreros más destacados de México.
Con el recuerdo de esa experiencia, Morett se prepara para su esperado regreso a la Plaza México el próximo 23 de febrero, donde compartirá cartel con Andy Cartagena y El Calita.
“Para mí, esta corrida es una nueva oportunidad para mostrar el torero que me he convertido. Quiero que la gente vea mi evolución, mi madurez, y lo que he logrado en estos 20 años”, afirmó.
Un estilo clásico con un toque de innovación
Mauricio define su estilo como un toreo clásico, pero con toques de inventiva y emoción que le dan un carácter único: “Lo que más me llena es que lo que hago perdure en la memoria de los aficionados”, comentó.
Con su regreso a la Plaza México, Morett busca dejar una huella profunda en el corazón de los amantes del toreo, ofreciendo una faena cargada de sentimiento y pasión.
Finalmente, Mauricio invitó al público a acompañarlo en esta cita tan especial: “El 23 de febrero, los invito a la Plaza México a disfrutar de una corrida maravillosa con toros de las Huertas. Será una tarde de mucha emoción, ¡los espero!”, concluyó.
Con 20 años de carrera, Mauricio Morett sigue demostrando que el toreo es más que un arte: es una forma de vida, una entrega total que nunca deja de emocionar.