El partido entre el Inter Miami y el New York City FC dejó una polémica escena protagonizada por Lionel Messi y Luis Suárez, cuando ambos jugadores fueron sancionados por la Major League Soccer (MLS) tras protagonizar incidentes que violaron las reglas de la liga.
Messi tomó por el cuello a un árbitro
Messi, tras el silbatazo final, tuvo un contacto físico con el asistente del NYCFC, Medhi Ballouchy, agarrándolo por la nuca; aunque el integrante del staff no tomó represalias, la acción del astro argentino no pasó desapercibida para la MLS, que decidió sancionarlo con una multa.

Por su parte, Luis Suárez también fue multado por un incidente similar, cuando el delantero uruguayo tocó en la nuca al jugador del NYCFC, Birk Risa, durante una discusión acalorada justo antes del medio tiempo.
La MLS no reveló la cantidad exacta de las multas, pero ha dejado claro que no tolerará este tipo de comportamientos en el campo de juego.
La liga estadounidense tiene una política estricta en cuanto a las agresiones físicas y verbales, y no duda en sancionar a los jugadores que la infringen, sin importar su nombre o su trayectoria.
A pesar de la sanción, tanto Messi como Suárez estarán disponibles para el próximo partido del Inter Miami en la MLS, donde se enfrentarán al Houston Dynamo.
El entrenador del Inter Miami, Javier Mascherano, se refirió a la situación como un “asunto de la cancha” y restó importancia a los incidentes protagonizados por sus jugadores.
Sin embargo, la MLS dejó claro que no comparte la opinión del entrenador argentino y actuó con contundencia para sancionar el comportamiento de Messi y Suárez.
La liga estadounidense busca proteger la integridad del deporte y enviar un mensaje claro a todos los jugadores: las agresiones no serán toleradas.
A pesar de la polémica, el Inter Miami sigue enfocado en sus objetivos deportivos; el equipo se prepara para enfrentar al Sporting Kansas City en el partido de vuelta de la primera ronda de la Copa de Campeones de la Concacaf, donde tienen una ventaja de 1-0 tras la victoria en el partido de ida.
Con Messi y Suárez disponibles, el Inter Miami espera seguir avanzando en la competición y demostrar que son un equipo competitivo y capaz de llegar lejos.