Real Madrid se convirtió en el primer finalista de la Copa del Rey 2024-2025, al rescatar de manera épica un empate ante la Real Sociedad (4-4), en la semifinal de vuelta que se disputó en el Estadio Santiago Bernabéu.
El conjunto merengue se presentó en su feudo con la confianza de contar con una mínima ventaja, la cual obtuvo en el encuentro de ida; sin embargo, poco les duró el gusto a los locales.
Los Txuri-Urdinak saltaron al campo con la idea de encontrar un gol lo más rápido posible, el cual cayó al minuto 15. En una jugada individual, Ander Barrenetxea superó al portero Andriy Lunin con un disparo entre las piernas.
El Madrid lució desconcertado tras la anotación y le costó recuperar la compostura, hasta que, al 29’, emparejó los cartones. Vinícius Junior filtró un pase a Endrick, quien definió con clase, bombeando la pelota ante la salida de Álex Remiro.
La polémica arbitral se presentó en los minutos finales de la primera mitad. Take Kubo fue derribado en el área por Vinícius, quien sujetó al japonés, pero ni el árbitro ni el VAR determinaron que era falta, pese a las protestas de los visitantes.
En el arranque de la parte complementaria se dio otra acción controvertida. Jude Bellingham recibió un manotazo en la cara por parte del portero, aunque no se marcó la infracción debido a que el británico se encontraba en fuera de lugar.
El encuentro se cerró en el mediocampo, debido a que ninguno de los dos equipos dejó espacios, pero todo cambió al 71’. Pablo Marín desbordó hasta la línea de fondo y mandó un centro que fue desviado por David Alaba y terminó dentro de la portería blanca.
Los de San Sebastián, al estar por primera vez en ventaja, no aflojaron el paso y, al 79’, se encontraron con otra anotación, acompañada de la buena fortuna. Mikel Oyarzabal probó suerte desde fuera del área y Alaba, en su intento de rechazar la pelota, se la desvió a Lunin, quien ya no logró reaccionar.
La Real Sociedad tenía contra las cuerdas al Real Madrid, pero el equipo de la capital española no se achica ante estas situaciones y, en tan solo dos minutos, logró recortar la distancia. Bellingham remató de primera intención un centro de Vinícius, que no tuvo oportunidad de detener Remiro.
Mientras que, al minuto 86, en un tiro de esquina, apareció Aurélien Tchouaméni con un cabezazo que no logró rechazar el portero de los Txuri-Urdinak, por lo que la redonda se le terminó escapando hacia su propio arco.
Todo indicaba que los merengues se quedarían con el pase a la siguiente ronda; sin embargo, al 92’, Oyarzabal aprovechó una mala salida de Lunin en un tiro de esquina y concretó el cuarto tanto que forzó los tiempos extra.
En ellos, el conjunto blanco mostró mejor fondo físico y tuvo algunas ocasiones de gol en comparación con la Real, que parecía querer forzar los penales. No obstante, se definió al 114’. En un tiro de esquina, Antonio Rüdiger se elevó en el área y concretó el tanto de la clasificación con un certero testarazo.
Real Madrid rescató el empate a cuatro tantos y, con el triunfo en la ida, se terminó imponiendo 5-4 en el global, para así acceder a la final de la Copa del Rey, donde esperará al ganador de la serie entre el Atlético de Madrid y Barcelona.