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“No se ha reconocido nuestra identidad y expresión de género”, demandan mujeres trans

Tras el aumento de violencia, cuatro mujeres trans comparten su punto de vista sobre las problemáticas que vive este sector vulnerado de la sociedad

En el marco del Día Internacional del Orgullo LGBT+, vale la pena voltear a ver a uno de los sectores más vulnerados de la comunidad, los y las trans, que históricamente han sobrevivido a complejas problemáticas.

Particularmente, la violencia que enfrentan las mujeres trans comienza a manifestarse desde antes de iniciar su transición; durante el proceso, e incluso luego de declararse mujeres; la viven de hombres, mujeres e incluso de integrantes de la comunidad; en la calle, comercios, instituciones públicas y redes sociales.

Publimetro conversó con cuatro mujeres trans mexicanas que luchan desde el activismo, el arte y la política contra los estigmas sociales para vivir sin ser constantemente violentadadas y en libertad.

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Salma Luévano Luna

Siendo una de las dos primeras diputadas federales por Morena. Como activista por los derechos humanos trans, Salma inició desde muy joven a vislumbrar la violencia que vivía este sector de la población, “si algo he aprendido es abrir ese abanico que representa darle oportunidades a las mujeres trans”.

Desde que tomó el puesto como legisladora federal, Luévano impulsó las cuotas arcoíris desde septiembre de 2021, cuando propuso una reforma al artículo 35 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el objetivo de brindar apoyos económicos para grupos vulnerables como personas con discapacidad, pueblos indígenas, poblaciones afromexicanas e integrantes de la comunidad LGBT+.


“Mediéticamente menciono cuotas arcoíris, porque eso impacta, pero esta solicitud fue para grupos en situación de vulnerabilidad. No fue fácil lograr las cuotas arcoíris. Para nosotras nada ha sido fácil, ha sido algo que nos cuesta el triple y siempre he trabajado una agenda de inclusión, no personal, para todas todos y todes.

“Que en paz descanse, mi madre, fue una mujer muy adelantada a sus tiempos, de rancho. Pero siempre me inculcó esa fortaleza, el ver por la gente. Tengo ese sentimiento de hermandad que a lo largo de mi vida me ha acompañado, esa nobleza que me ha permitido poder sumar, trabajar en equipo.

“Es eso algo que es difícil, pero que tenemos que lograr a esos consensos y seguir trabajando en equipo. Si no, no vamos a poder avanzar. Afortunadamente, hay hermanas luchadoras, guerreras, estamos sumando, es la ruta. Compartiendo nuestras historias de vida que es algo que nos fortalece a cada una de nosotras”, dijo.

Gislenne Zamayoa

Arquitecta mexicana, especialista en diseño y urbanismo sostenible. La única mujer transgénero acreditada por la Secretaría de Protección Civil para realizar dictámenes estructurales a partir del sismo del 19 de septiembre de 2017.


A los 24 años fue diseñadora y arquitecta autosustentable en Coca Cola, en donde propuso proyectos innovadores para los empleados de la empresa, también ha trabajado en la Dirección de Operaciones Técnicas de las plantas y distribuidoras de la misma compañía.

Tiempo después fue contratada por Apple, en donde se dedicó al diseño de las ocho tiendas MacStore en México. Gislenne ha procurado abrir el campo laboral para el sector trans en el país, como parte de su activismo a favor de los derechos humanos LGBT+.

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“Para mí lo más importante es no olvidarte de dónde partiste y qué fue lo que hiciste como para poder llegar a ese punto, porque muchas veces terminan olvidándose de donde vienen y voltear a ayudar a las demás fue para mí el punto medular por lo que inicié mi activismo. Terminó siendo de rebote porque fue lo que me dio esa autodeterminación, pero me fui encaminado más a la parte de propuesta de empoderamiento y desarrollo laboral, social y de tecnologías.

“Cuando yo decidí ser trans, lo hice en el momento más álgido de mi carrera, yo ocupaba un un puesto directivo de una gran empresa y simplemente lo hice tratando de volver lo negativo en positivo y ahí es donde nace mi activismo, con mi propia historia de vida. Ya no me preocupo por buscar la felicidad, sino más bien buscar una armonía en equilibrio, eso fue lo que me impulsó a hacer muchísimas cosas en el ámbito profesional como arquitecta.

“Al pararme al frente de una obra, ya estaba haciendo activismo sin que me diera cuenta, y utilicé todas las herramientas para alzar la voz y dar un ejemplo que pueda servirle a cualquier mujer trans, indígena, madre soltera. Puede ser algo normal para las nuevas generaciones, pero para mí ese punto en mi carrera fue para tener más visibilidad y que esa misma cercanía tenerla en el ámbito de desarrollo social dentro de una sociedad que estaba totalmente impartida por una heteronorma, yo de alguna manera lo estaba cambiando.

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“Ese fue el punto de partida para que me volviera a lo mejor importante, porque me queda claro que lo que hago es simplemente un poquito, es más que suficiente como para lo que he logrado, porque es lo que hago hoy en día y que para mí es algo importante que la gente sepa que todas estamos más que presentes”, resaltó.

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Kenya Cuevas Fuentes

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Activista trans desde hace algunos años tras el asesinato de su amiga Paola Buenrostro, razón por la cual Kenya decidió en 2019 abrir las puertas de la Asociación Civil Casa de las Muñecas Tiresias, para brindarle apoyo a poblaciones trans de escasos recursos, personas privadas de su libertad, drogadictas, en situación de calle, personas con VIH, que se dediquen al trabajo sexual y al colectivo LGBT+.

El primer refugio para mujeres trans en México, fue fundado por Kenya en honor a su compañera Paola Buenrostro, con el fin de apoyar a las mujeres trans para llevar una vida digna y libre de violencia.

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“A mí me toca otra parte de la historia. Desgraciadamente a mí sí me tocó vivir más violencia estructural, sistemática, que también es institucional durante todos los procesos de mi vida. Yo fui una mujer que desde los 9 años salió expulsada por la violencia familiar de su hogar y a esa edad comencé a ejercer el trabajo sexual.

“Mi transición fue muy rápida. De un día a otro, ya estaba dentro y el consumo de sustancias psicoactivas me llevó a vivir 20 años de drogadicción, vivir en las calles, limpiar parabrisas afuera de Garibaldi, taloneando a las compañeras para completar para una dosis, pedir comida regalada y a olvidar el defender la transición. Ya no me interesaba ni siquiera el maquillaje, verme bonita, ni buscar esa identidad. Sin embargo, cuando me acusan de vender drogas me condenan a 24 años. Yo ya me había resignado estar en una cárcel encerrada y morir ahí.

Ahí empieza mi activismo, en el dormitorio 10 –donde se colocan a las personas con VIH dentro de prisión–, estaban siendo utilizadas por farmacéuticas y se hizo una denuncia en el 2009 por la Clínica Condesa a través de un documental, yo fui a entrevistada por haber cuidado durante años estas poblaciones. Después de lograr mi inocencia y salir absuelta del delito, empiezo a colaborar con las trabajadas sexuales donde logramos una adherencia al tratamiento de todas las personas trabajadoras sexuales que vivían con VIH.

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En 2016 me toca presenciar el transfeminicido de Paola Buenrostro, una mujer trans de 24 años, en la avenida de Puente de Alvarado. Puse su cuerpo en la Avenida de los Insurgentes y desde ese momento decidí gritarle al mundo y a la sociedad toda la violencia que vivimos como mujeres trans. Reconozco el trabajo de las organizaciones pero en ese tiempo no éramos escuchadas, no nos daban ‘palmaditas de perro’ les digo.

“A raíz de este evento histórico porque hay un antes y un después de la muerte de Paola se empieza a visibilizar una problemática estructural diferenciada e interseccional en la comunidad de mujeres trans. El asesinato de Paola me cambió la vida y a pesar de que yo ya venía con un breve trabajo de activismo por mi propia lucha, su transfeminicidio marcó un antes y un después en mi vida. Lo he tomado con muchísima responsabilidad y sé que no voy a parar hasta el día que me muera”

La bruja de Texcoco

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Una mujer trans, procedente de la Ciudad de México y con raíces oaxaqueñas, es exponente del folklore musical en México, utiliza a la música tradicional mexicana como herramienta de protesta para expresar su identidad queer. Estudió Física y luego comenzó a impartir clases de música.

Su discurso de transición, de aceptación y de amor a la gente y a la música que está presente en su interpretación musical como mujer trans. “Como como músico para mí el poder transicionar en una en un mundo que sigue siendo violenta hacia la feminidades, pero para mí fue algo bien lindo. Hace como 10 años yo tenía un grupo de música tradicional mexicana y fui a una fiesta con unos concheros en Texcoco.

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“Yo me consideraba hombre homosexual y llegó un curandero, un señor muy grande, me tomó las manos y me dijo ‘Te estaba esperando, tú eres una una mujer. Mira tus manos son de mujer y no eres cualquier mujer, eres una bruja y veniste aquí por algo’. Por primera vez, sentí que se referían a mi feminidad sin forma de insulto.

“Mi proyecto musical tiene dos pilares muy importantes de identidad y uno de ellos es mi identidad como mujer, porque yo me siento muy cómoda siendo socialmente mujer, tomando roles femeninos. Muchas personas cuestionan mi feminidad porque no busco como una feminización tan apegada a las heteronormas y yo puedo decirme nombrarme mujer en paz.

Es como una gama de de colores y de cosas de que y todas estamos dentro y lo muestro a través de de mi arte. Hay un antes y un después de esta historia del curandero, porque a mí me explotó la cabeza. Yo dije ‘claro, yo soy mujer’, y de ahí también vino un un proceso creativo que yo jamás había tenido.

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La feminidad me trajo un proceso creativo para componer mi primer disco, que es es muy de elementos naturales porque me ha movido mucho en mi proceso de feminidad desde niño siempre soñaba yo conseguía una sirena y ahora en mis conciertos. Yo soy una sirena. Y eso lo llevo a mi música y todo entonces de eso va como como como esa historia y no puedo decir que es fácil.

El mundo musical está gobernado por hombres y por actitudes machistas y por mucha violentas y pero aquí estoy, poniendo el cuerpo y mi experiencia de vida, para que más personas como yo puedan salir a la calle sin miedo. Para mí es algo muy significativo de estar aquí al lado de tres mujeres muy importantes muy poderosas”, apuntó.

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