El peso mexicano registró una apreciación importante de 0.78% este miércoles, que provocó que el precio del dólar cayera hasta 20.29 pesos en operaciones internacionales e interbancarias.
Ello, como respuesta a la noticia de que el gobierno de Estados Unidos decidió aplazar el cobro de un arancel universal de 25%, contra todos los productos mexicanos, hasta el próximo 2 de abril.
Ante la confirmación de que dichos impuestos no entrarían en vigor este 4 de marzo, como EE. UU. tenía previsto, el peso recobró fuerza y descontó de un solo golpe 16 centavos al precio del dólar.
Con ello, el tipo de cambio mostró mayor estabilidad y le dio vuelta a los episodios de volatilidad que había mostrado el mercado de divisas esta semana y que –en su momento– llevó al billete verde hasta 20.56 pesos.
¿México está libre de los aranceles de EE. UU.?
La directora de Análisis Económico del Grupo Financiero BASE, Gabriela Siller Pagaza, explicó a Publimetro que el aplazamiento del cobro general de los aranceles contra México estabiliza al peso y reduce la volatilidad que enfrentó el peso mexicano.
Sin embargo, alertó que lo anterior no significa que el país esté libre de los aranceles específicos que el gobierno de EE. UU. determinó al acero, aluminio, autos y productos farmacéuticos.
“Esta nueva fecha –o aplazamiento– corresponde al arancel general de 25% que entraría en vigor el 4 de marzo. No creo que ese arancel universal entre en vigor en alguna fecha”.
Pero, “el riesgo para México son los aranceles para productos específicos, particularmente de la industria automotriz”, alertó la directora de Análisis del Grupo Financiero BASE.
¿Nuevo arancel al cobre?
Gabriela Siller indicó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Trump firmó una orden ejecutiva, solicitando al Departamento de Comercio una investigación para determinar si es necesario imponer aranceles a las importaciones de cobre.
“De acuerdo con personas con conocimiento del tema, estos aranceles –al cobre–podrían imponerse bajo el argumento de seguridad nacional, pues la sobrecapacidad global afectó la producción de esta materia prima en Estados Unidos, obligando a su importación para la producción de sistemas de defensa”, apuntó.