Las escuelas de la Ciudad de México podrían prohibir el uso de teléfonos celulares en las instituciones, gracias a que la Bancada del Partido Acción Nacional (PAN) presentó en el Congreso capitalino una iniciativa que busca eliminar la utilización de aparatos electrónicos en las aulas de las escuelas primarias y secundarias, con el objetivo de mejorar las condiciones de aprendizaje de las niñas, niños y adolescentes.
La diputada Laura Álvarez explicó que la propuesta de reforma a la Ley de Educación de la Ciudad de México plantea la prohibición del uso de teléfonos celulares dentro de los horarios de clase en escuelas, permitiendo su uso exclusivo cuando sea con fines pedagógicos y regulado por la institución educativa, pues expuso que los niños deben pasar el menor tiempo posible mirando pantallas y hacer el menor uso posible de equipos de telefonía celular.
Indicó que diversos estudios internacionales respaldan la medida, pues de acuerdo con la UNESCO, el uso de teléfonos celulares en las aulas reduce significativamente la concentración y afecta el rendimiento académico de los estudiantes; mientras la OMS ha advertido sobre los riesgos que conlleva el uso desmedido de pantallas en menores de edad, ya que impacta negativamente en su desarrollo emocional y en su capacidad de socialización.
“Experiencias internacionales respaldan la iniciativa. En países como Francia y China, la prohibición de celulares en las escuelas ha mejorado el desempeño académico y ha fortalecido la convivencia entre estudiantes. En México, estados como Coahuila y San Luis Potosí han impulsado regulaciones similares, demostrando su efectividad. Respecto del uso de telefonía celular en menores, este se encuentra directamente vinculado al uso de internet”, comentó.
“En México, según el INEGI, para el año 2020 se estimó una población de 84.1 millones de usuarios de internet, que representan 72% de la población mexicana estimada a partir de niños de seis años o más. Lo cual nos indica, que el uso de las tecnologías está presente en los infantes. Esta transformación debe venir acompañada de medidas de seguridad para que los menores en el uso de la tecnología no se encuentren vulnerables”.
— Laura Álvarez
Reiteró que el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos UNESCO (2023) sugiere que existe una relación negativa entre el uso excesivo de la tecnología y el rendimiento de los estudiantes. En dicho estudio –realizado en 14 países– la proximidad del teléfono tuvo un impacto negativo en el aprendizaje. En Bélgica, España y el Reino Unido, la retirada de los teléfonos celulares de las escuelas mejoró los resultados del aprendizaje.
El informe recomienda que la tecnología en su conjunto sólo se utilice en las aulas cuando apoye los resultados del aprendizaje: “Un poco de tecnología puede servir de apoyo al aprendizaje en algunos contextos, pero no cuando se utiliza en exceso o de forma inadecuada; además de distraer, la tecnología digital puede eliminar el contacto humano y, sin regulación, puede invadir la privacidad y avivar el odio”.
“Un estudio de Common Sense Media (una organización que evalúa productos de medios y tecnología para niños y adolescentes) informó que alrededor del 97% de los niños de 11 a 17 años utilizan sus teléfonos durante el horario escolar, durante un aproximado de 43 minutos, lo cual representa un gran porcentaje de tiempo desaprovechado en las aulas“.
— Laura Álvarez
El coordinador de la Bancada del PAN, Andrés Atayde enfatizó que el uso de dispositivos móviles en escuelas primarias y secundarias impacta negativamente el aprovechamiento escolar y expone a las y los menores a riesgos en internet sin supervisión. Por ello, respaldó la iniciativa que busca regular su uso dentro de los planteles educativos.
“Desde el PAN trabajamos por la seguridad de tu familia y por la protección de nuestras infancias. Regular el uso de celulares en las escuelas permitirá mejorar la concentración, el aprendizaje y, sobre todo, salvaguardar a las niñas, niños y adolescentes de los peligros del mundo digital”.
— Andrés Atayde
Agregó que cuando no existen restricciones en el uso de la tecnología en el entorno escolar, las dinámicas y mecanismos de vinculación social que debieran darse en formas presenciales y directas se han deteriorado pues las relaciones se empiezan a sustituir por actividades individuales de los menores y la interacción social se afecta gravemente, ello sin dejar de mencionar que los riesgos del uso excesivo de tecnología en el entorno escolar les coloca en situaciones de riesgo.