El presidente Donald Trump volvió a sacudir los cimientos del comercio internacional: anunció un arancel del 25% a todas las importaciones de automóviles, desatando una ola de turbulencia en los mercados financieros. Las acciones de gigantes como General Motors, Ford y Tesla se desplomaron ante el temor de una nueva guerra comercial a gran escala, mientras Europa y Asia se preparan para responder con fuerza.
La Comisión Europea ya prepara una represalia comercial “contundente”, y el nerviosismo se apoderó de los inversionistas. El oro se disparó y está a punto de alcanzar máximos históricos. En Wall Street, el índice S&P 500 se hundió 1.1%, y los sectores automotriz y tecnológico sintieron el golpe con más fuerza.
Tesla y Nvidia perdieron terreno, mientras que GameStop rompió todos los pronósticos al subir 12% tras anunciar una millonaria inversión en bitcoin, en un movimiento que recuerda a las jugadas especulativas de MicroStrategy.
Pero esto no es todo: el mercado de inteligencia artificial sigue bajo presión. Un informe de HackerRank reveló que el 67% de los desarrolladores siente una presión insostenible por la integración acelerada de IA. La transformación digital está pasando de ser una promesa a una carga laboral.
En Europa, las tensiones no dan tregua. Alemania apostó fuerte con una inversión de 112 millones de euros en fusión nuclear, mientras el euro intenta recuperarse frente a un dólar fortalecido por la incertidumbre. A la par, BMW hizo un llamado urgente para evitar una espiral de aranceles que podría paralizar el comercio transatlántico.
En Asia, China refuerza su músculo militar cerca de Taiwán, realiza pruebas de combate y anuncia el hallazgo de dos mil toneladas de oro, lo que podría alterar el equilibrio del mercado global de metales.
Por si fuera poco, en el frente energético, Excelerate Energy acelera su expansión en Jamaica, y los conflictos en Rusia, Yemen e Israel ponen en jaque la estabilidad de la oferta petrolera mundial.
El Reino Unido no se queda atrás: una alerta oficial advirtió que una guerra comercial global dejaría sin margen fiscal a su nuevo plan económico. Mientras tanto, los trabajadores de British Steel temen despidos masivos tras el anuncio de cierre de altos hornos en junio.
Y en el terreno de las criptomonedas, el bitcoin vuelve a ser el protagonista. Su precio sube a más de ochenta y siete mil unidades y los expertos creen que podría alcanzar los cien mil antes de cerrar el 2025. Ethereum y Solana también apuntan alto, mientras firmas como GameStop adoptan estrategias que integran activos digitales para sobrevivir en un mercado cambiante.
Los mercados globales entran así en modo alerta máxima. Con guerras comerciales, conflictos militares, avances tecnológicos implacables y tensiones diplomáticas en alza, el mundo financiero atraviesa una etapa explosiva.
En un escenario internacional dominado por fricciones comerciales, presiones fiscales, tensiones geopolíticas y una acelerada transformación digital, los mercados financieros atraviesan una fase de alta sensibilidad ante titulares, anuncios políticos y cambios regulatorios. Los inversionistas se ven obligados a tomar decisiones en un entorno de incertidumbre creciente, donde conviven riesgos globales con oportunidades emergentes en sectores estratégicos.
Así lo advierte Felipe Mendoza, analista de mercados financieros en ATFX LATAM, quien señala que “la volatilidad actual está profundamente ligada al impacto directo de la política en la economía, y esto seguirá marcando el ritmo en los próximos meses”.