Investigadores de la UNAM alertaron sobre la disminución del agua disponible en el Valle de México, un problema que se ha agravado con el tiempo y que, de no tomarse medidas, será aún más crítico para 2030.
Durante la mesa redonda “Los glaciares y los volúmenes disponibles de agua para la humanidad y la naturaleza”, realizada en el marco del Día Mundial del Agua 2025, el titular de la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (CoUS), Eduardo Vega López, explicó que el país enfrenta una creciente presión hídrica debido a la reducción del volumen de agua disponible, su uso intensivo y la dependencia del recurso en la generación del Producto Interno Bruto (PIB).

De acuerdo con Vega López, el agua per cápita en el Valle de México ha disminuido drásticamente en los últimos años:
- 2005: 191 metros cúbicos por habitante (m³/hab)
- 2025: 139 m³/hab
- 2030: 136 m³/hab
Población sigue aumentando
El experto advirtió que si la tendencia continúa y la población sigue en aumento, la disponibilidad de agua será aún menor. Además, destacó la necesidad de actualizar los diagnósticos hídricos por sector y región para abordar el problema de manera eficiente.
A la crisis hídrica se suma la severa sequía que afecta a México, impactando a 32 distritos de riego y cubriendo el 62% del territorio, lo que perjudica a 26 zonas metropolitanas como Tijuana, Mexicali, Los Cabos, Hermosillo, Culiacán, Chihuahua y Monterrey.

Sequía amenaza la producción agrícola
Por su parte, la académica Karina Caballero Güendulain, de la Facultad de Economía de la UNAM, advirtió que la escasez de agua también afectará la producción de alimentos. En particular, el precio del maíz sufrirá un impacto significativo, lo que podría generar aumentos en el costo de productos básicos.

La crisis del agua en México se perfila como un desafío urgente que requiere soluciones inmediatas para evitar afectaciones en el suministro, la producción agrícola y el bienestar de la población.