Llegó el día, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles recíprocos a diversos países, argumentando que estas medidas buscan reactivar la industria estadounidense.
Sin embargo, dentro de esta nueva política comercial, México y Canadá no fueron incluidos en la lista de aranceles, lo que representa una oportunidad económica para sus socios comerciales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante su discurso, el presidente Trump calificó esta medida como el inicio de una “edad de oro para los estadounidenses”, asegurando que la industria y el empleo en su país recibirán un fuerte impulso, lo que elevó las expectativas.
“Los trabajos y las fábricas regresarán a nuestro país”, afirmó y, aseguró que su administración abrirá mercados y eliminará barreras arancelarias que afectan a las empresas estadounidenses.
Los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos varían entre el 10% y 49%, dependiendo del país y de las tarifas que esos países previamente aplicaban a los productos estadounidenses.
Entre los más afectados se encuentran China (34%), Vietnam (46%), Taiwán (32%) y Camboya (49%), mientras que la Unión Europea enfrentará un arancel del 20%, y el Reino Unido verá un 10%.
México, exento, pero con desafíos
La directora de Análisis Económico del Grupo Financiero BASE, Gabriela Siller Pagaza, señaló que la exención de México en la lista de aranceles del Día de la Liberación —por el momento— representa una ventaja para la economía nacional, ya que permite fortalecer su posición comercial con Estados Unidos.
Actualmente, 48% de las exportaciones mexicanas hacia ese país se realizan bajo el T-MEC, y con estos nuevos aranceles a otras naciones, México podría aumentar su participación en el mercado estadounidense.
Sin embargo, hay retos por delante, pesar de la exclusión de México en estos nuevos aranceles, aún existen gravámenes del 25% en productos fuera del TMEC como acero, aluminio y automóviles, de los cuales este último entrará en vigor este jueves 03 de abril de 2025.
Esto obliga a las empresas mexicanas a cumplir estrictamente con las reglas de origen y aumentar el contenido regional de sus productos para beneficiarse del tratado, enfatizó Siller.
El impacto inmediato de esta noticia se reflejó en la apreciación del peso mexicano, que llevó al tipo de cambio hasta 20.17 pesos por dólar. Ello, debido a que los mercados reaccionaron positivamente a la exclusión de México en la lista de países afectados por los aranceles de Trump.
No obstante, la expectativa de crecimiento para el país en 2025 sigue siendo baja, situándose en 0% en un escenario base y hasta 0.5% en uno optimista, dependiendo de la rapidez con la que las empresas logren adaptarse a los requisitos del T-MEC, planteó la economista.