Paula María García Villegas Sánchez Cordero, hija de la diputada y ministra en retiro Olga Sánchez Cordero, arrancó su campaña para convertirse en ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) con un mensaje que dejó a más de uno con la ceja levantada.
En un video, Paula aseguró que ella “sabe lo que pesa, duele y cuesta salir desde abajo”. Sí, desde abajo… siendo hija de una de las mujeres más poderosas del país, con carrera pública de décadas y acceso privilegiado a todos los círculos del poder.
Quienes la escucharon no tardaron en soltar el cascabeleo: “¿Desde abajo de dónde? ¿Del Club de Industriales? ¿Del Senado?”. Las redes no perdonaron y varios usuarios ironizaron con que el único “abajo” que conoce es del penthouse al estacionamiento.
Y ojo, no se trata de desestimar su trayectoria académica o profesional —que sí tiene—, sino de cuestionar el discurso. Porque si una hija del sistema dice que “salió desde abajo”, ¿qué le queda al resto de los mortales? En pasillos de la Corte y el Congreso ya se comenta que su postulación forma parte del paquete de nombres cercanos a la 4T para renovar al Poder Judicial con lealtad asegurada.
Claudia Sheinbaum no se anduvo con rodeos y lanzó uno de los golpes más duros contra la presidenta de la Suprema Corte, Norma Piña, y el actual Poder Judicial, al que prácticamente llamó club exclusivo de la corrupción y el nepotismo.
En la Mañanera dijo: “El problema es el Poder Judicial que tenemos ahora. Pablo Gómez presentó cómo los jueces liberaron cuentas por 35 mil millones de pesos relacionadas con lavado de dinero. ¡Imagínense eso!”.