Alrededor de 200 tomas clandestinas de agua son detectadas cada mes en el estado de Querétaro, una práctica que se castiga con multas de hasta 30 mil pesos. Así lo reveló el director comercial de la Comisión Estatal de Aguas (CEA), Salvador Ortiz.
De acuerdo con el funcionario, cerca del 80% de las tomas irregulares son del tipo doméstico y 20% en negocios. En la gran mayoría de los casos, los usuarios violan los sellos de suspensión del servicio y se conectan a la red de agua potable sin haber cubierto el adeudo.
El director recalcó que dichas tomas clandestinas afectan al resto de los usuarios regulares, ya que suelen quitarle presión a la red de drenaje y desestabilizan el sistema de distribución.
“Estamos al mes detectando en el estado alrededor de doscientas. (…) Todo este volumen de agua que se desvía por esas tomas ilegales afecta a los demás porque es presión que se quita y a veces desestabiliza el sistema de distribución. Es una afectación para los demás usuarios que sí pagan a tiempo su agua”, dijo.
Salvador Ortiz señaló que conectarse de manera irregular a la red de agua potable implica multas de 2 mil a 30 mil pesos, dependiendo de la gravedad. No obstante, aclaró que la intención de la CEA no es imponer sanciones, sino facilitar la regularización de los usuarios.
Explicó que las multas más altas se aplican a usuarios que lucran con el servicio para operar autolavados o llenar pipas, aunque indicó que son conmutables los casos menores donde los infractores están dispuestos a ponerse en regla.
“El que no quiera regularizarse es porque realmente quiere vivir en la ilegalidad, porque las condiciones están para hacerlo fácil, accesible y creo que con un precio justo. (…) Las multas son condonables si la persona quiere regularizarse, lo podemos condonar, es cuestión que se quiera legalizar”, sostuvo.
Añadió que las detecciones de tomar clandestinas se llevan a cabo mediante un equipo en tierra que constantemente actualiza el padrón de usuarios, aunque destacó que también se realizan mediante reportes.