Con enorme gratitud comienzo esta colaboración en Publimetro, un espacio que buscará hablar, más allá de los kilómetros y las marcas, sobre la pasión de correr como una forma de vida. Porque correr no es solo un deporte, es una declaración personal, un acto de voluntad, y muchas veces, una forma de resistir frente al caos del mundo.
Esta columna nace con un propósito claro: contagiar el gusto por las carreras de fondo a una generación que muchas veces está atrapada entre la prisa cotidiana y las distracciones de la era digital. Hablo de los jóvenes entre 20 y 30 años, esa franja en la que el cuerpo está en plenitud, pero la mente muchas veces no tiene tiempo para escuchar lo que de verdad necesita: salud, constancia, enfoque, propósito.
Correr no resuelve todos los problemas, pero ayuda a enfrentarlos con más claridad. Y lo mejor: no se necesita más que un par de tenis, un poco de tiempo, y la decisión de salir por primera vez. Una vez que uno cruza esa primera línea de salida —no la de una carrera, sino la de uno mismo—, ya no hay vuelta atrás.
Las carreras de fondo no se ganan contra otros, sino contra nuestras propias excusas. Cada kilómetro es una lección de paciencia, cada entrenamiento es un recordatorio de que el progreso no es inmediato, pero siempre llega.
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En esta columna iremos descubriendo rutas, historias, consejos y motivaciones para quienes ya corren, y para quienes están a punto de descubrir que correr no es solo un deporte… es una manera de encontrar equilibrio, libertad y una mejor versión de uno mismo.