Cantinflas, uno de los íconos más grandes del cine de oro mexicano, sigue siendo una figura de gran relevancia. A pesar de su muerte hace más de dos décadas, su legado continúa vivo gracias a su estilo único de comedia y los entrañables personajes que interpretó en las películas que protagonizó.
Sin embargo, recientemente Mario Moreno volvió a ser tendencia en redes sociales debido a uno de sus bienes inmuebles, lo que ha generado curiosidad en las nuevas generaciones.
Se trata de su mansión en Acapulco, Guerrero, que ha sido el centro de un extraño debate entre los internautas. El tema ha tocado aspectos como historias paranormales, rituales y la leyenda de sirenas que, según rumores, habrían habitado la casa.
El documental de Carlos Name y la controversia
La tendencia comenzó cuando el youtuber Carlos Name publicó un documental en el que relató que Cantinflas mantenía seres mitológicos enjaulados en la mansión. Estas declaraciones provocaron una serie de reacciones, especialmente dentro de la familia del comediante.
Fue el nieto de Cantinflas, Mario Moreno del Moral, quien salió al paso de las afirmaciones del youtuber, cuestionando la veracidad de su relato.
“Vengo a aclarar las mentiras que has dicho en tus últimos videos sobre la casa de mi abuelo en Acapulco. Primero que nada, me encanta tu creatividad, pero esta vez sí te pasaste. Te inventaste una historia usando fotos que ni siquiera son de la casa de mi abuelo y poniendo información que cualquier persona con acceso a Google podría desmentir en cinco minutos”.
El nieto aclaró que la propiedad fue vendida en la década de los 80, y que el abandono y falta de mantenimiento contribuyeron al deterioro visible de la mansión.
Nieto de Cantinflas visita la mansión y es apedreado
El pasado fin de semana, otro de los nietos de Cantinflas, Gabriel Moreno, decidió visitar la mansión para despejar las dudas y poner fin a los rumores, acompañado de un grupo de amigos.
Durante su visita, grabó un video para TikTok en el que realizó un ritual que, según él, su abuelo practicaba para invocar a las sirenas.
“Aventaba una piedra y decía: ‘Preséntate esta noche para verte’. Abuelo, te pido esta noche que si hay sirenas me las mandes”, expresó Gabriel mientras posaba junto a una estatua de Cantinflas.
Sin embargo, el momento tomó un giro inquietante cuando el descendiente reveló que comenzaron a escucharse extrañas voces y lamentos. La situación empeoró cuando él y su equipo fueron apedreados por una figura que, según describieron, se escondía detrás de un árbol, lo que los hizo huir rápidamente del lugar.