En un reciente intercambio de opiniones en la red social X, Lord Molécula se atrevió a consultar a Grok, la inteligencia artificial que se ha popularizado por sus respuestas y análisis rápidos, sobre qué pensaba de él. La interacción, que bien podría haber sido una simple curiosidad del periodista, dio pie a que internautas recordaran una controversia académica que persigue su nombre.
La respuesta de Grok, aunque objetiva y equilibrada, no dejó de sorprender a muchos. Describió a Lord Molécula, cuyo nombre real es Carlos Pozos, como un periodista mexicano famoso por su participación en las conferencias mañaneras del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Grok destacó su característico look con corbatín y bigote, lo que lo hace fácilmente reconocible en los medios. Sin embargo, no eludió las críticas que han acompañado a Pozos a lo largo de su carrera. La IA destacó las divisiones de opiniones que genera: mientras algunos lo consideran un fiel apoyo del gobierno, otros lo acusan de falta de imparcialidad en su labor periodística.
Polémica tesis de maestría no podía quedar fuera
Lo que más llamó la atención de los usuarios de la red social en cuestión, Grok mencionó la controversia sobre su credibilidad, en particular la relacionada con su tesis no reconocida.
En septiembre de 2024, la Escuela de Periodismo Carlos Septién emitió un comunicado en respuesta a las afirmaciones de Pozos Soto, quien había presentado un proyecto de tesis en la Maestría en Periodismo Político, mostrándolo públicamente en diversas ocasiones. La institución dejó claro que dicho trabajo no había sido aprobado ni reconocido por sus autoridades académicas, ya que no cumplía con los requisitos establecidos en su reglamento interno.
Según la institución, el proyecto presentado por Pozos no recibió la aprobación de su asesor académico, el maestro Fernando Díaz Naranjo, quien señaló que el trabajo no avanzó de acuerdo con los plazos estipulados, lo que llevó a la pérdida de su registro oficial.
Además, la institución destacó que no había sido sometido a una revisión formal por parte de los lectores designados, otro paso esencial en el proceso académico. En este sentido, la escuela de periodismo aclaró que el trabajo de Pozos no está registrado oficialmente y que, por tanto, no constituye un proyecto académico válido o reconocido.