Inicialmente, Astrid Ortega había solicitado un auxilio financiero al gobierno estatal para cubrir la deuda de 52 millones de pesos que tiene el municipio con sus trabajadores. Ante ello, el gobernador ofreció mediar la huelga a través de la secretaria del Trabajo, Liliana San Martín, pero la alcaldesa se negó a reunirse con ella para evitar especulaciones por parte de los sindicalistas.
En respuesta a ello, Kuri González le pidió “voluntad” a la alcaldesa para recibir la intervención de la secretaria del Trabajo antes de solicitar recursos. Además, hizo un llamado a evitar politizar el asunto, al señalar que los más afectados son los ciudadanos de Cadereyta.
El gobernador aclaró que Astrid Ortega no ha buscado un encuentro personal con él. Además, aunque reiteró su disposición para apoyarla en el conflicto, dijo preferir “ya no meterse, para no politizar el tema”.
A dos semanas de haber estallado el paro indefinido de labores, huelguistas del Sindicato de Trabajadores al Servicio de Cadereyta se presentaron este miércoles en la sede de la Secretaría del Trabajo, donde solicitaron la intervención de la titular.
Esto se contrapone a las intenciones de la alcaldesa, pues ella aseguró que su negativa de reunirse con Liliana San Martín fue para evitar que especulaciones por parte de los sindicalistas sobre “tratos en lo oscurito”.